Cuando el Maestro de Nazaret pasaba por Decápolis le trajeron un sordomudo y le rogaron que le pusiera la mano encima.
Jesús lo tomó aparte de la gente, y metiéndole los dedos en las orejas y escupiéndole, tocó su lengua, diciéndole: EFATA, que quiere decir, sé abierto
Dice el texto del Evangelio de Marcos, capítulo 7 versos 31 y siguientes, que al momento fueron abiertos sus oídos y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien.
En este blog pretendo EFATAR mis ideas, es decir, darlas a conocer, abrirlas a este ciberespacio, porque albergo una esperanza en mí, que fue cuando el Buen Maestro de Nazaret tuvo que meterme los dedos en mis oídos y escupirme, pues mi condición espiritual era precisamente la de un sordomudo, y aún ciego.
Quizás a algunos les suene mal eso de decir que me escupió, pero como metáfora de mi vida no está nada mal: siempre hay un momento en el que algo que sucede en la forma que no esperas supone el inicio del resto.
Compartir mi inquietud espiritual, es la única razón de este blog; nada de adoctrinar, todo de poner en común; nada de discutir, solo compartir inquietudes espirituales; nada más ni nada menos.
Como dijera Gamaliel, si es obra de los hombres, este blog desaparecerá, pero si es obra de Dios, permanecerá...
¡Salga el sol por Antequera!

Hola Jesús (de nuevo) escribo para animarte en tu nueva tarea de blogero...ánimo y a efatar!
ResponderEliminarPor cierto, estoy contigo en que no hay nada como un buen escupitajo del Señor, su saliva es mejor que la de una madre, limpia, sana, abre los conductos cerrados por los sedimentos de nuestra naturaleza... espero que prevalezcas en esta labor de compartir desde tu corazón; te leeré. Por cierto, me emociona verte en esa foto, vestido de rojo y abrazado a la cruz...
Abrazos
Gracias Antonio, esa foto está en la Catedral de Málaga, y la verdad, para mí es muy ilustrativa
ResponderEliminar